Don Utilitis es el apodo de un dominicano que lo arregla todo en un periquete…
He aquí la gracia del idioma llevado a su más coloquial expresión. Cosas así veredes, amigo lector, en la República Dominicana…
Las bombillas no son bombillas que son bombillos. Y el coche no es tal sino el carro. Que nunca se «coge», se agarra. Y si se estropea, viene el mecánico provisto de «hierros», que así llaman a las herramientas.
Un mundo aparte para la lengua castellana. La vistosidad lingüística que luce como el sol del Caribe: intenso y muchas horas.