Uno, que en los menesteres periodísticos las caza al vuelo, toma en préstamo esta ingeniosa expresión: «Críticas cítricas».
Es invención de mi hija Ariadna pero la asumo como mía -citando la procedencia- ya que de manera indirecta a partir de mis genes se ha forjado.
Las «Críticas cítricas» hacen presagiar textos ácidos, de esos que pinchan en la lengua y hacen estremecer los dientes.
Las «Críticas cítricas» están abocadas a tenir amplia audiencia, a seducir a los degustadores de los buenos zumos periodisticos que suman observación del entorno con disección aguda de lo novedoso.
Adelante con las vitamínicas «Críticas cítricas», buen título para un blog rompedor.