Esto es lo que hay

Miguel Ángel Violán

Qué rico el mango

Que no. Que no me olvido del rico mango, gran fruta donde las haya. La conocí en mis viajes a Canarias (¡entrañables las zumerías tinerfeñas!) y la prodigué en mis estancias en el Caribe.Y constituye uno de mis sorbetes favoritos.

Con todo, no ocupa puesto de “Champions League” frutera a mi leal saber y entender. Vendría a ocupar posición en un segundo grupo de frutas que aprecio también. Como son nísperos y albaricoques, los higos chumbos y por supuesto las mandarinas.

De la mandarina aprecio especialmente los sorbetes. Mi podium de sorbetes sería: en primer lugar el de pera (raro de encontrar, ocasionalmente en tierras gerundenses), en segundo lugar el de mandarina y finalmente (muy a la par, prácticamente ex aequo) el de mango.

En alguna ocasión he tomado también sorbete de manzana y si bien reconozco que su sabor puede ser extasiante, es muy difícil de encontrar.

Siento, por descontado, un gran respeto por el sorbete de limón (el sorbete más clásico) pero debo también confesar un cierto cansancio gustativo que me lleva a preferir otros cítricos.

Espero no haber molestado a los forofos del kiwi, cítrico admirable y con carne de vistosidad indescriptible (¡constituiría un genial salvapantallas!). Y por supuesto no ha sido mi propósito ningunear a la mora, la fresa y los fresones…pero es que en la “alta competición” frutera no puede haber sitio para todas las frutas.

Reseñaré finalmente mi afición creciente por una fruta exótica que hasta hace poco no conocía: los paraguayos (piezas redondeadas de enigmática palidez). Y entre el melocotón y la nectarina, me manifiesto claramente a favor del primero si bien algunas nectarinas me han llegado a dejar un escalofriante buen sabor.

Y un consejo final para los amigos de la fruta: paseen por el barcelonés Mercado de la Boqueria, en la Rambla. Pueden adquirir por algo menos de dos euros envases de plástico con macedonia. Sin embargo, reparen en la compra que los trozos más sabrosos son visibles mientras que el bulto del interior lo componen frutas igualmente respetables pero gustativamente mucho más plebeyas.

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Miguel Ángel Violán

Miguel Ángel Violán, Barcelonés. Periodista y escritor. Formador de comunicadores con millares de ex alumnos repartidos por toda España y Latinoamérica. Es doctorando en oratoria y conferenciante.

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