«Party’s over». O lo que es lo mismo: la fiesta ha terminado.
Tal es el contundente titular del acreditado seminario británico «The Economist» en su portada sobre la situación económica española.
Paro en mientes que ya hace dos años este semanario anticipaba que los activos inmobiliarios en España estaban sobremanera valorados, con desviaciones de hasta un 50%. Pocos escucharon el mensaje.
Debido a la excesiva simplicidad de los semanarios norteamericanos, «The Economist» se ha consolidado probablemente como el gran analista europeo sobre lo que acontece en el mundo.
Hace veinte años el entonces eurodiputado Eduard Punset me lo explicaba con gran claridad:
-«Es una revista que ha sabido aunar el valor de la experiencia de los seniors con el dinamismo y creatividad de los redactores júniors».
Es un cóctel que nunca he olvidado.