¿Dónde está la buena gente?
Si tuviera que hacer caso de cuanto me llega de los medios de comunicación, estamos inmersos en una jungla sin remedio.
Y, sin embargo, la buena gente está allí, lejos del ruido. Laborando de manera silente.
¿Qué nos ha llevado a crear una sociedad en que quien más grita más visibilidad obtiene? ¿Por qué hemos hecho tantas concesiones al espectáculo? ¿Dónde está el periodismo proactivo que saca las buenas noticias de sus catacumbas?
Es como si un gran dique de aguas fecales se hubiera roto y los excrementos fluyeran por doquier.
¿Por qué hemos perdido en los últimos 30 años un cierto sentido de la contención?
La contención de antaño. ¿Es recuperable?