Argumenta el presidente Rodríguez Zapatero que las entidades financeras «deben de tener garantías» cuando lo que quiere decir es que las precisan, es obligado que las tengan. Eso significa «deber» mientras que «deber de» es pura suposición, inferencia lógica, pero no obligación.
En mala hora enseñaron la gramática española al jefe del ejecutivo. Ignorar estos matices del idioma lo dañan. Que las principales autoridades deben dar ejemplo. Tienen que darlo. Si no lo hacen, debe de ser (me imagino, infiero) que son ignorantes.