Las calles están bien iluminadas. Principia el fin de semana. La sidra fluirá esta noche a raudales.
Y yo estoy contento en Oviedo, en un destartalado cibercafé. Pronto cenaré y, si es posible, beberé sidra.
Entre mis anotaciones sobre futuras inserciones:
-El talismán.
-Decir no.
-Tal como éramos (amigos de ida y vuelta).
(Chasquido incesante de copas en la barra acompasan mi teclado infame. Basta por hoy. Buenas noches, bloggers. Sed buenos.)