Vuelvo al Ateneo barcelonés para un encuentro muy especial. El patio romántico está espléndido. Allí conocí a mi mujer.
Capto con mi netbook el wifi de la biblioteca, renovada de manera magistral conjugando nuevas tecnologías con respeto al pasado.
En esa bibllioteca me saqué yo la carrera de Derecho a fuerza de fines de semana de estudio intenso. Y mucha, mucha disciplina.
El equipo de Oriol Bohigas ha hecho un gran trabajo. El lugar vuelve a ser para mí un santuario.