Llegué ayer a Palma procedente de Madrid. Con una hora de retraso a causa de la niebla en el aeropuerto de Son Sant Joan. Pero nada más desembarcar me encuentro de pleno con la primera dama del turismo español: doña Pilar Güell viuda de Riu. Toda una institución a sus jóvenes 73 años.
Fue un gratísimo encuentro. Doña Pilar se desplazaba a Barcelona. Cuitas de salud y esas cosas. Sigue siendo la gran dama que me impresionó en 1996 dirigiendo con coraje de jabato la apertura de Riu Palace Meloneras. Continúa ella en la cadena en sus labores de decoración y apertura de nuevos establecimientos. Siempre contra reloj.
La ejemplaridad es el mejor mimbre para tejer un liderazgo efectivo. Esta dama, sin comerlo ni beberlo, es el referente para miles de personas que se han cruzado en su vida. Por su ejemplaridad.
Es también (desgraciadamente) el contrapunto de luz que nos permite identificar los comportamientos oscuros de aquellos que no están a la altura de las circunstancias. Y que debieran.