Si de confiar en salir de la actual crisis se trata, encuentro dos grandes razones: los poderes mundiales nos necesitan vivos y las nuevas tecnologías crean un ritmo de cambio que desafía cualquier marasmo.
El hecho de que todos estamos en el mismo barco impele a que muchos energìas se dediquen a salir a flote.
Por otro lado, la consolidación de Internet nos ofrece mil y una posibilidades de trabajar que antes no existían. Hoy tenemos instrumentos que permiten una drástica reestructuración del mundo del trabajo y las relaciones sociales.
Son dos buenas razones para confiar en nuestro futuro a pesar de los densos nubarrones actuales.