Abril. Nuevo mes. Y como no podía ser menos, llueve. Es lo que toca. Paro mientes en que en marzo he batido mi récord de inserciones: 49 en un mes. Había llegado antes hasta 47.
¿Por qué será que unas épocas son más propicias que otras para la escritura?
En cualquier caso, cuanto más escribo, más fácilmente escribo. La función hace al órgano. La práctica lo pone a punto. Le da finura y agilidad. A veces, hasta donaire.
O sea que cuanto más, más.