Los gazapos no son exclusivos del periodismo escrito. También acontecen en más de una nota de prensa…
En cierta ocasión un compañero de marras puso «cerdito» en vez de «crédito» para estupefacción de la entidad financiera que le pagaba.
Creo además que no he sido el único Director de Comunicación del mundo a quien se le ha ido la tecla y ha escrito «conejero delegado» en vez de «consejero delegado».
Para más inri, si se trata de una empresa con muchos puestos de trabajo, un doble gazapo puede engendrar una frase del tipo «el conejero-delegado con 20.000 empalados»…
Ciertamente a los trabajadores se les emplea pero de momento no se les «empala», al menos físicamente.
Cosas de los gazapos, que a veces revelan textos escritos a vuela tecla. Pero no descartemos también actos fallidos del subconsciente a la hora de difundir prestigio de realidades que no lo acreditan.