He pasado dos días en Madrid, en el barrio de Salamanca. Paseando por el Paseo de la Castellana – cuento hasta 12 carriles-, me viene a la memoria aquel eslogan de Carrusel Deportivo y una afamada marca de anís: «Castellana: !es superior!»
Com es habitual ceno en el restaurante de La Ursula, en la calle López de Hoyos, un local de curiosa decoración que remeda la antigua tienda para modistillas que fue.
Animada y curiosa esta calle López de Hoyos, en las inmediaciones de Instituto de Empresa. Despachos de alto standing alternan parada con cafeterías y locales nocturnos repletos de prostitutas eslavas de -aparentemente- alto copete.
Bares y cafeterías se llenan, fenómeno típicamente madrileño: nunca vi ciudad con tan bares y tanta parroquia. Y buenos precios. Cuesta comer bien en Barcelona con un sencillo menú del día. No en cambio en Madrid donde hay oferta para todos los bolsillos y con una mejor relación calidad-precio.
En esto, la gran capital es también superior.