4000 novelas escritas y 400 millones de ejemplares vendidos. Con estas imbatibles marcas se va a la tumba la escritora asturiana Corín Tellado, fallecida hoy a los 81 años.
Con todo, lo que más impresiona de su trayectoria (aparte de su diligente hábito de escribir y prolífica obra) es el perenne ninguneo a que fue sometida al tratarse sus libros de novelas románticas escritas para las masas.
Aún recuerdo el desdén con que se pronunciaba su nombre en los años setenta en una España pacata henchida de fotonovelas en los quioscos y libros censurados por doquier.
En los últimos años asistimos a un cierto reposicionamiento de su figura a trancas y barrancas. Pero tanto éxito editorial era insultante para muchos. Y ella lo sabía.