Veo a Jorge Lorenzo bastante entonado. Se ha clasificado a una milésima de Rossi en este nuevo mundial de motos de la categoría reina con debut en Qatar.
Ayer leí el libro cómic de mi ex pupilo en una visita a la FNAC, en sábado lluvioso. Jorge continúa con sus ensoñaciones. Tiene alma de gladiador, no exenta de caprichos. Como el niño que cambia de amistades de un recreo a otro.
Los dibujos son muy bonitos. Identifico la barba de Emilio Pérez de Rozas y otros personajes de carne y hueso del mundo del motor.
Jorge quisiera serlo todo, peligrosa dispersión que te aleja de lo principal: ser lo que eres. Ser lo que estás llamado a ser.
El suyo es un cómic tintinesco, de trazos bondadosos y sintaxis amable, trufado de mujeres de ensueño que lucen escotes oníricos, de spot publicitario pergeñado a altas horas de la madrugada.
Todo tipo de curvas se yuxtaponen en la vida de un joven piloto, sediento de gloria y proyección mediática.
Cuánta vocación por la épica en este ser de 22 años.
Le deseo la mejor suerte: la de los elegidos.
(Ved su fugaz aparición en el bello documento de la Fundación ANIMA dedicada a Fotos con Alma, una bella iniciativa: http://www.youtube.com/watch?gl=ES&hl=es&v=ldfyG6-t-28)