Alguien acuñó el interesante término de literatura gris como referencia a esos textos que se pierden por el camino ya que no tienen el rango noble de literatura imperecedera.
¿Qué pasará con los millones de conversaciones que se generan a diario en Internet? ¿Estarán accesibles en Internet dentro de 20 años?
Es tal el cúmulo de la información que se genera que el trabajo de historiador se me antoja inconmensurable.
Bastante tengo con llevar mi contabilidad doméstica al día y revisar los extractos bancarios a pies juntillas.
La información fluye a borbotones. Cuántas lindas joyas de nuestra memoria colectiva se deben de perder a diario por los desagües de las ciber-redes…