Grato encuentro esta mañana con dos avezados consultores en la cafetería La Farga de la Diagonal de Barcelona. La gran pregunta:
-¿Cómo nos va?
Mi «gran» respuesta:
-Trabajo el doble y gano la mitad que antes.
No me ruborizo reconociéndolo. Y mis interlocutores me agradecen la franqueza. El mercado está chunguillo, que diría un castizo de extrarradio. Y eso nos afecta a todos.
Pero estoy muy contento de las cosas que consigo, lo mucho que aprendo y el lastre de cosas inútiles que dejo por el camino.
Esta crisis tiene un componente de catarsis, de ritual de sanación contra los excesos.
Presiento que voy a salir muy fortalecido de ella. Ojalá, todos.