Hay gente a la que yo pagaría mucho dinero (posiblemente hasta el que no tengo) por oirles escuchar o leer sus memorias. Es el caso del hotelero de pro Sebastián Barceló, quien acaba de morir en Mallorca a los 79 años.
Sebastián Barceló creó junto a su hermano Gabriel un imperio de más de 180 hoteles y 550 agencias de viajes: el Grupo Barceló.
El capítulo de su vida a mi juicio más interesante es el desembarco en República Dominicana en los años ochenta. La urbanización de Playa Bávaro, en la actualidad Punta Cana, es una de aquellas proezas que merece libro propio: cómo de la nada se crearon resorts vacacionales mundialmente famosos.
No hay desgraciadamente libros sobre épica hotelera. Por diversas razones: el carácter mallorquín, la falta de conciencia sobre la grandeza del fenómeno, la mala conciencia sobre algunas prácticas del sector…
Todas estas circunstancias han hecho opaco un sector que vive de la luz. De la luz del sol y de las playas bonitas. Resplandecientes como los beneficios generados. Sector de luz y sombras. Hoy, de luto.