Es impresionante la cantidad de informaciones inquietantes que circulan por Internet en relación a la inicialmente llamada gripe porcina o de México.
¿Quién miente? La red se convierte en un ciber-patio global de vecinos…
No voy a mencionar las muchas tesis que circulan, algunas de ellas con gran apariencia de verosimilitud. Sencillamente remarco el espectacular fenómeno: cómo los dimes y diretes rebotan de un lado para otro como esas bolas de goma de nuestra infancia que tanto nos fascinaban y que indefectiblemente acababan rompiendo una ventana. Era el final del juego (y del juguete).
La reputación de marcas, personas y países está a merced de Internet. Y la madre de todas las redes presenta una impresionante bipolaridad: arroyo cristalino de datos veraces y auténtica alcantarilla de las aguas grises de la información.
Nunca como ahora el buen periodismo es necesario.
¿Quién lo resucitará?