Es la hora de volver a casa. Refresca inopinadamnente en la zona de Boston. Lluvia y aires sorpresivos más propios del otoño. Es un tiempo mercúreo el de esta zona de Estados Unidos.
Como autoregalo de despedida me paseo por los sinuosos edificios de la Main Street de Cambridge, donde mora el poderoso Massachusetts Institute of Technology.
Son algunos de los edificios de diseño embriagador. El barrio del MIT consituye una ciudadela efervescente de estudiosos e investigadores inmersos en un clima de alta motivación.
Algunas de las instalaciones presentan formas espectrales, incluso escalofriantes. Hay mucha inversión y talento concentrado para conseguir miles de innovaciones en todos los campos de la industria y del saber.
El MIT constituye una poderosa factoría de ideas y una meca de gran atractivo para investigadores de todo el mundo.
Pero es la hora de cerrar la maleta y decir de nuevo adiós a mi entorno bostoniano.
Tras el verano volveré.