Los llaman «hacks» y podríamos traducirlos por ocurrencias. Es el contrapunto de humor y provocación que el ingenieril MIT pone en sus labores.
He descubierto el significado de los «hacks» en las últimas horas.
Por ejemplo, un preboste del MIT (el ex presidente Jerome Wiesner, 1971-1980) declaro que la institución brinda conocimiento como si a un sediento de agua le pusieran en la boca una manguera de bomberos.
El símil triunfo y así en el psicodélico Stata Center pusieron en 1991 un surtidor convencional de agua…¡en el que confluye una manguera de bomberos!
Es una manera un tanto daliniana de reflejar las ideas pero efectiva. Y es también una forma original de visualizar los conceptos y valores.
El mensaje último es: somnos más que ingenieros (de hecho el MIT ofrece también una amplia cartera de saberes humanísticos). Detrás de la innovación hay personas, emociones, motivación y libertad de pensamiento.
Son eso: las ocurrencias del sesudo MIT. Su rostro humano y artístico más allá de la robótica y mil y una ingenierías futurísticas. El alma del MIT.