Tras mi mala experiencia con Servicio Estación, he acudido este fin de semana a la macrotienda Bauhaus.
Ciertamente el personal es mucho más servicial y están mejor surtidos. Pero no están exentos de una cierta dejadez y falta una buena señalización de la ubicación de los articulos.
La visita a «Bauhaus» es una buena excusa para circular por la Zona Franca, un barrio en plena transformación bajo el nombre de La Marina. Hace una tarde espléndida y se vislumbran los nuevos solares que van a dar un impulso a esta zona vecina a la montaña de Montjuïc.
Salgo de «Bauhaus» y enfilo camino a la heladería «Brina», una de las mejoras de Barcelona, en la calle de Córcega junto a Aribau, al lado del bar «Dry Martini». Horchatas y elaborados son de finísima elaboración. Es un placer degustar artículos bien elaborados.
Es importante tener una heladería de referencia para cuando el calor aprieta y apete refrescarse en una terraza de manera distendida. «Brina» brinda este pequeño gran placer desde hace ya 30 años. Les he visto nacer, crecer y evolucionar en ese rincón tan céntrico de Barcelona, por el que tantas veces transito.