Leo en el diario EL PAIS de hoy un artículo muy interesante y de apariencia harto verosímil sobre la decisión de Pep Guardiola de prescindir de Samuel Eto’o.
Si todo ello es cierto, deberé rectificar una de mis inserciones crítica con Guardiola: la de que actuó de manera no ejemplar con el camerunés.
Pero no se me escapa que la información proviene verosímilmente del entorno de Guardiola. Optaré por ser prudente.
De lo que no me cabe duda es de la complejidad del cárácter de Eto’o. La frase del artículo «Un día te lo comes a besos y otro días lo estrangulas» resulta enormemente gráfica.