Sencillamente eso: he vuelto. Tras tres semanas de vacaciones, primero en Ayamonte (Huelva) y propina ulterior en la provincia de Burgos. En el norte y en el sur. Esquilmando gastronómicamente hablando la fauna de choco del sur y siguiendo los pasos del Cid Campeador por la Castilla norteña y adusta, en excursiones salpicadas de sol lacerante y condumios de morcilla inmisericorde.
Me lo he pasado muy bien, si bien con algo de «mono» por el blog aparcado a posta. Con el ánimo de aliviar mi adicción al teclado. Pero a él vuelvo, renovado.
He vuelto. Y tengo muchas cosas que explicar.