349 euros es el precio que hoy me ofrece la web de Lufthansa por volar en octubre de Barcelona a Boston vía Frankfurt. El precio incluye la ida y la vuelta, gastos de gestión y zarandajas diversas.
Yo agradezco la oferta pero me recuerda que hay algo que no funciona bien: la economía mundial.
La caída de la demanda es síntoma de un agitado mar de fondo. Singularmente es así en España, donde el aumento del desempleo debilita el consumo: menos dinero para gastar y -para los que atesoran ahorro- menos valor para usarlo en consumo o inversión.
Nos hemos cansado de hablar de que ésta es una crisis estructural, no coyuntural. Pero no veo las medidas estructurales por ningún lado. Todo son paños calientes. Política de parcheo.
Si ésta es realmente una crisis estructural, hay demasiada alegria todavía en las calles y demasiada frivolidad en la vida pública.