Oído este mediodía al compañero de carril de la piscina Sant Jordi hablando en una pausa entre largo y largo con el nadador del otro carril:
-Esto de la crisis acabará así: volveremos a hacer las vacaciones marchando de excursión con bocadillo de tortilla de patatas.
Creo que iba bien encaminado. Todo apunta a que uno de los trasfondos de nuestra actual crisis es que hemos estirado más el brazo que la manga. Que nos hemos creído más prósperos de lo que somos. Y que no hay tanto pastel para tantos. Procede un buen ajuste. Y subir nuestra productividad.
Con todo, a lo bueno se acostumbra uno rápido. A renunciar, ya es harina de otro costal. Pero no nos queda otro remedio.
Además, una buena tortilla de patatas siempre sienta bien, qué caramba.