Esto es lo que hay

Miguel Ángel Violán

Comemos en Casa Balmes, a pocos metros de la Plaça Major, tras el mercado de los sábados. Buen menú sabatino con canelones con espinacas, butifarra con judías y un convincente sorbete de limón.

Sirven un chico y una chica de origen árabe, posiblemente magrebíes. Ella habla un buen catalán, con una entonación muy convincente y alguna disfunción fonética de fondo.

¿Qué mueve a personas nacidas fuera de Cataluña a acogerse en Vic de una manera tan genuina al uso de la lengua catalana?

Sin duda, el entorno social.

Vic es una ciudad muy castiza en todo lo relativo a su catalanidad. La lengua es muy pura, muy sentida, muy auténtica. Se genera por ello un ambiente inexorablemente catalanoparlante. El catalán se habla con una naturalidad extrema, a diferencia de muchas otras poblaciones de Cataluña, donde se respira un bilingüismo mediocre.

La querencia por la lengua propia suscita periódicamente controversias. Es altamente ingrato tener que imponer nada a nadie. Pero lo que está claro es que si no defiendes la lengua, ésta recula, retrocede y el hablante se inhibe.

Cuando visito Vic me percato de que estoy en un país con cultura propia. Con una personalidad muy definida. Y con la voluntad decidida de perpetuar nobles tradiciones.

Es esa atmósfera tan decidida la que envuelve al venido de fuera y lo integra en la lengua del lugar. Porque es la lengua propia. La que define. La que identifica y da sentido.

Vienes de fuera y entras en la lengua. Pero de hecho es la lengua la que entra en ti y te hace de los suyos. Te conforma y modela.

Es ésa la fuerza sempiterna de Vic.

CONTRIBUYE CON PERIODISTA DIGITAL

QUEREMOS SEGUIR SIENDO UN MEDIO DE COMUNICACIÓN LIBRE

Buscamos personas comprometidas que nos apoyen

COLABORA

Miguel Ángel Violán

Miguel Ángel Violán, Barcelonés. Periodista y escritor. Formador de comunicadores con millares de ex alumnos repartidos por toda España y Latinoamérica. Es doctorando en oratoria y conferenciante.

Lo más leído