Lo he escuchado esta mañana en «No es un día cualquiera» de Radio Nacional de España, que emitía su programa en directo desde el mayor municipio de la isla de Gran Canaria, San Bartolomé de Tirajana, tierra que me es tan conocida por mi experiencia en el sector hotelero:
-«Mejor de la aldarba a la silla que de la silla a la aldarba».
O lo que es lo mismo: más vale ir de menos a más que de más a menos.
Así lo ha explicado mi admirado don Pancracio Celdrán, el docto colaborador del programa, a quien conocí hace una década en una emisión en directo desde un balneario tarraconense.
La aldarba es el juego de dos almohadillas laterales sobre el lomo del caballo donde se transporta la carga. Si allí te llevan, no es tan cómodo como ir montado en la silla del caballo, que eso hace más de señor.
Don Pancracio aprendió este dicho de su abuela canaria. Y así lo espetó hoy en el programa, un guíño amable a la audiencia autóctona.
Qué interesantes son las cosas del idioma.
«No es un día cualquiera» es un programa excelente, en su momento galardonado con el premio Ondas.
Me cupo el honor de colaborar puntualmente en dos temporadas, unos pocos programas, junto a Pepa Fernández y Nuria Guitart.
Ahora que tengo programa propio de radio en lengua catalana, añoro un espacio donde poder hacerlo en lengua castellana. Un programa donde poder proclamar con convicción a través de las ondas:
-Señoras y señores, más vale de la aldarba a la silla que de la silla a la aldarba.