De tal contundente guisa acaba el artículo: «Lo importante es el servicio».
Corresponde a la entrevista que publica el número 32 de la revista YOGA JOURNAL (último trimestre de 2009) con Gopala, de nombre civil José María Márquez Jurado, gerente del Consejo General del Poder Judicial, y desde 1974 profesor voluntario de yoga del Centro Sivananda de Madrid.
Se da la circunstancia de que yo me inicié en el yoga vía Centro Sivananda en Barcelona, en la calle Calvet. El centro ya no existe pero las útiles enseñanzas me acompañan así como el buen recuerdo de aquella escuela de saberes antiguos contigua a la emblemática Farmacia Pantaleoni, a uns 50 metros de la casa de mis padres.
Es muy bonita la entrevista que difunde YOGA JOURNAl. Llama la atención que un alto cargo de la administración judicial comparta su tiempo con los menesterosos que buscan la armonía que enseña el yoga.
Viéndole en las fotos, don José María tiene pinta de normalísimo Juan Español. Destaca la delgadez de su talle y ese bello conjunto amarillo y blanco que se coloca como uniforme para la impartición de las ásanas o posturas que regeneran el cuerpo y la mente.
Me llama la atención que reinvindica la figura del maestro. Modernamente parece como si declarar ser discípulo-de fuera una dependencia inadmisible, un signo de personalidad débil. Cuando es todo lo contrario. Nada más bello que reconocer de quién recogemos el testigo.
Según explica don José María, «gurú» es aquell que elimina los obstáculos en tu desarrollo.
Qué bella descripción del término, tan alejada de perversos usos y abusos de desfasada modernidad.
Es eso: un levantador de obstáculos. Un facilitador de crecimientos. Alguien, por tanto, que cuando tu vas él y viene y tiene la gentileza de señalarte los lindes que a él le llevaron.
Perla final:
«Si se reflexiona cuidadosamente, se verá que la libertad individual puede llegar a ser, en realidad, una esclavitud del propio ego y de la vanidad».