Es importante el talento en las personas. Pero a muchas de ellas les pierde la falta de un buen talante.
Mucho individuo talentoso pierde oportunidades por no saber unir a sus capacidades la habilidad de congeniar con los demás, máxime cuando trabajar en equipo constituye una necesidad imperativa en un mundo transdisciplinario.
Talento y talante, juntos, hacen maravillas. Si falta el uno o el otro, la excelencia se no se alcanza.