Me he alojado por primera vez en el emblemático hotel «Saratoga» en el palmesano Paseo de Mallorca. De noche, he acudido a su cafetería-terraza, en lo alto del edifico: Palma a mis pies. Una imagen de éxtasis.
Me hacía mucha ilusión conocer esa terraza-mirador. Y auténticamente es impagable. Puede, además, acudirse a ella sin estar uno alojado en el hotel. Y periódicamente, ofrecen sesiones de música en vivo.
Todo un descubrimiento.