Despediré esta noche el año 2010 asistiendo a una sesión del Cirque du Soleil en Barcelona. Me hace ilusión. He oído hablar muy bien de sus espectáculos y he visto algunas escenas llamativas por televisión.
Es también, en cierta manera, hacer válida aquella entrañable canción de Jaume Sisa de los años setenta, cuando yo comenzaba la Universidad: «Qualsevol nit pot sortir el sol» (Cualquier noche puede salir el sol). En mi caso, en forma de circo.
En cualquier caso, mi recuerdo estará para todos aquellos que muestran la deferencia de leer este blog, que justo esta medianoche cumple 4 años.
Gracias a todos y Feliz Año Nuevo.