Si uno se aloja en el hotel AC de Oviedo, prolongación de la estación de RENFE, podrá ver por la ventana de las plantas altas cómo los trenes acuden a nosotros y pasan por debajo de nuestras camas.
Y adyacente, la terminal de autobuses. Que todo lo tiene Oviedo concentrado. También los trenes de vía estrecha.
(Me viene a la memoria la entrañable canción del asturiano Víctor Manuel «Tren de madera»…)