Es lugar común en Occidente llamar gurú a aquel que sabe mucho de un tema y tiene la capacidad de orientar a la gran mayoría al respecto. Se convierte en un especie de sabelotodo, vende libros y se lo disputan los medios de comunicación.
El significado literal del término «gurú» es mucho más elevado: «gu» es ocuridad y «ru» es remover. El gurú remueve la oscuridad y deja paso a la luz. Ilumina, pues, disolviendo la confusión o la ignorancia.
Aquellos que nos aportan luz son «gurús» en este sentido bello y primigenio que aporta literalmente este vocablo indio.