Me ha impactado su muerte en Singapur a los 53 años. El cocinero Santi Santamaría ha fallecido y la conmoción acompaña la muerte de una persona aún joven y referente mundial de la gastronomía.
Los que viajamos a menudo podemos entender la dureza de pensar que la muerte nos sorprenda lejos de casa.
Hoy he visto la foto de un Ferran Adrià lloroso en el entierro de Santamaría. Una muerte repentina que hace imposible la reconciliación entre dos seres divorciados.