Esto es lo que hay

Miguel Ángel Violán

Encenagar

Un columnista madrileño fustiga a Mourihno. Manuel del Pozo en el diario EXPANSIÓN: «Mourihnho quiere arrastrarnos por el fango».

Mi admiración por quienes escriben contra corriente (opinión de los hijos incluida):

http://www.expansion.com/2011/05/04/opinion/1304539450.html?a=6ac01c8d7a7789aabd04b84514385b72&t=1304800216

A mí no me gusta el fútbol, quizás porque no lo entiendo.

No comprendo las grandes pasiones que desata, aunque a veces paso envidia de la desbordante alegría que transmiten mis hijos –los tres son forofos del Real Madrid– cuando gana su equipo. Ya me gustaría a mí apasionarme como ellos cuando van a La Cibeles a celebrar los triunfos de su querido Madrid.

Ayer estaban desolados por la eliminación de su equipo –una de las cosas que más me gusta es chincharles cuando pierde su Madrid–, pero me preocupó lo irritados y crispados que estaban porque les habían robado la eliminatoria. Que si la injusta expulsión de Pepe, que si el gol anulado a Higuaín era legal, que si los árbitros están todos en contra del Madrid y a favor del Barça, que si la Uefa está vendida a los culés… Al parecer, se ha urdido una conspiración mundial para que el Barça gane todos los partidos. El árbitro de la final de la Copa del Rey no se debió enterar de la intriga porque permitió ganar a los de Mourinho.

Seguro que, como dicen todos los entendidos, el míster del Madrid es uno de los mejores entrenadores del mundo, un líder nato, un magnífico psicólogo, un auténtico triunfador que sabe cómo motivar a su equipo… Pero también es un manipulador que sabe cómo enfangar las situaciones adversas para esconder sus fracasos, aunque ello suponga enervar los ánimos de los aficionados y provocar enfrentamientos como los que estamos viendo estos días.

Ya ha conseguido ensuciar al, hasta ahora, club más prestigioso y con más señorío del mundo –el Madrid–, ha convencido con su teoría de la conspiración a miles de aficionados –ahí están mis hijos– y ha enloquecido a jugadores de la talla profesional y humana de Casillas. Todos lloran amargamente por las esquinas, se lamen las heridas y se jactan de ser víctimas de esa intriga multinacional orquestada por mentes perversas que han persuadido a todos los árbitros del mundo mundial de que tienen que pitar siempre a favor del Barça.

Yo no entiendo de fútbol, pero llevo escuchando durante años las mismas quejas sobre los errores arbitrales. Criticar a los árbitros es ya un clásico para los equipos que pierden. Los colegiados siempre tienen la culpa, y todos los clubes consideran que pitan en contra suya.

El problema es que ahora Mourinho ha hecho del victimismo su bandera, no respeta nada ni a nadie, y está dispuesto a arrastrarnos a todos por el fango con tal de salvar su cabeza. En el colmo de la mezquindad, ha llegado a insinuar que Unicef tiene la culpa del supuesto favoritismo que los árbitros tienen con el Barcelona. Más ruin no se puede ser.

El mourinhismo está haciendo un daño terrible al fútbol español. Usa la estrategia del calamar para encenagar el deporte con su tinta. Como político no tendría precio, porque es incluso mejor que Zapatero a la hora de buscar excusas y de lanzar cortinas de humo para esconder sus incompetencias y debilidades. Si Mourinho fuera presidente del Gobierno español seguro que culparía del paro a un complot sideral entre Bin Laden y Aznar.

Mourinhos los hay a cientos en la sociedad. Seres arrogantes y despectivos que se creen los más guapos, los más listos, los más inteligentes, que están encantados de haberse conocido… y que consideran que el común de los mortales les tenemos que rendir pleitesía.

Son incapaces de asumir el fracaso y no tienen escrúpulos a la hora de culpar de sus torpezas a cualquiera que esté a su alrededor. Porque ahora está en el Madrid, pero si estuviera entrenando al Barça no tendría ningún tipo de escrúpulo en menospreciar y echar por tierra todos los trofeos conseguidos por el club merengue en su historia.

/Manuel del Pozo, EXPANSIÓN, 5-5-11/

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Miguel Ángel Violán

Miguel Ángel Violán, Barcelonés. Periodista y escritor. Formador de comunicadores con millares de ex alumnos repartidos por toda España y Latinoamérica. Es doctorando en oratoria y conferenciante.

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