Regreso unos días a Mallorca y mucho me alegra la perspectiva de reencontrarme con Sa Illa. Con ella y los buenos amigos que allí dejé.
Mi proceso de desmallorquinización data de 2008 y no estuvo exento de momentos duros.
El retorno sereno y lúdico a esa tierra donde viví 12 años me alegra el ánimo sobremanera.
(Acudo raudo a YouTube y me sumerjo en la música de Maria del Mar Bonet)