En Playa de Palma y disfrutando de lo lindo.
Los chubascos refrescantes han propiciado unos días de tiempo de ensueño.
Observo además el remozamiento de una parte de la oferta complementaria de la zona: mejores precios y mejor atención al cliente.
Lo que hacen las crisis. Ojalá el mensaje no caiga en saco roto cuando vuelvan tiempos de prosperidad.