Quien tiene boca se equivoca.
O a quien abre la boca, le entran moscas (podría ser peor: mosquitos tigre).
El caso es que ayer mencioné al ciclista Bahamontes en mi conferencia sobre Pep Guardiola en el Colegio de Periodistas rebautizándole Bahamonde. Craso lapsus derivado de la similitud fonética con el segundo apellido de un general de larga trayectoria e infausto recuerdo: Francisco Franco Bahamonde.
Evarist Murtra, presente en el acto, se percató y me corrigió (la veteranía es un grado).
A cada uno lo suyo: Franco el general y Bahamontes al pedal. (El talento del ciclista fue descubierto casualmente por el padre del señor Murtra y puesto en valor; qué bonito es ayudar a quienes tienen talento…)
(Enlace de información del diario Mundo Deportivo sobre el acto);
http://www.mundodeportivo.com/20110907/la-rebelion-del-sentido-comun-de-pep_54212628940.html