Mugre. En grandes cantidades. Bajo el mostrador de una panadería de la calle de Provenza, cerca de Calabria. Excelente horno, por otro lado.
Me cayó una moneda justo debajo del mostrador, fuera de la vista. Me agaché. Sorpresa. Tuve que desistir de recogerla ante la capa de mugre circundante.
(Como dijo el economista, cuando baja la marea se ve quién no lleva bañador).