Los medios van llenos de pronósticos catastróficos sobre la economía española. Un familiar, Esteve, primo de mi mujer, me recordó hace unos días que fui para él una de las primeras voces en advetir del hondo calado de la crisis en ciernes. Fue hace tres años. Lo recuerdo. Cuando yo cumplí medio siglo de vida. Pronto cumpliré los 53. Vamos sumando. O restando. Según se mire.