En los alrededores del Mercado Galvany, en el burgués Sangervasio barcelonés, mora un ya pequeño ejército de mendigos africanos. Han tomado posiciones en la zona alta y nos recuerdan a diario su estado de necesidad.
Barcelona pasa a ser tomada paulatinamente por los más pobres entre los pobres. Un espectáculo insoslayable, hiriente y sin visos de solución.