Exhorto a mis alumnos internacionales de EAE Business School a que busquen «a sense of purpose» en sus vidas.
Constituyen una auténtica ONU académica: Austria, Alemania, Estados Unidos, Puerto Rico, México, República Dominicana, Perú, Turquía, Kazhastan, Lituania…
Atraídos por Barcelona, han sentado un año sus reales académicos en este secular archivo de la cortesía para abrirse horizontes mentales y aprender gestión empresarial.
Me retrotraigo a lo dicho: a-sense-of-purpose. Es la palanca que puede dar grandeza a cualquier mánager que se precie.