A final de mes vuelvo por los Madriles. Me toca una nueva edición de sesiones en el Máster de Instituto de Empresa, donde enseño cómo elaborar un Plan de Comunicación.
Llevo una década especializado en esta materia. Intento hacerla amena y útil. Me encanta reencontrarme con las instalaciones del Paseo de la Castellana (en algún vericueto de mí, muy adentro, hay el germen de madrileño que yo hubiera podido devenir. Quizá en alguna capa todavía más profunda encontraríamos rastros inconfesables de ese pequeño Mourihno que todos llevamos dentro).
Luego, en Semana Santa, días de sosiego en Mallorca.
Es una agenda estimulante, sí señor.