Poseer la pelota es clave en el juego del FC Barcelona. También la posesión de la palabra, de la que hace gala Pep Guardiola en las ruedas de prensa. Le pregunté aen la de ayer si se sentía ganador de la batalla dialéctica en este tramo final de la temporada. Pero en la respuesta tiró pelotas fuera (en esto se nota que fue futbolista) tras una mención a los libros de la filosofía griega (acabará dando la razón a Ibraimovic, el díscolo fichaje que tildó despectivamente de «filósofo» a su entrenador).
En cualquier caso, entiendo que los recursos dialécticos de Pep están favoreciendo a sus jugadors en la medida en que crean un clima psicógico óptimo: entre los jugadores y en el entorno.