Cuántos recovecos, cuántas sinuosidades. Qué enrevesadas pueden llegar a ser las relaciones humanas, especialmente en escenarios de gran presión externa.
Los juicios en caliente, inmediatos, sobre las cosas nos llevan a menudo a errores de bulto. De ahí el componente de futilidad y frivolidad del periodismo contemporáneo. Se obliga a la emisión precipitada de juicios. Porque vivimos muy acelerados.
Creo que debiéramos distanciarnos un tanto e intentar contemplar las cosas con perspectiva. Y no encadenarnos a juicios que el tiempo invalidará implacablemente.