Rosa y su marido han cerrado literalmente la parada. Por jubilación. En el Mercat del Ninot de Barcelona. Abastecían de fruta de sus huertos en Viladecans. Excelente fruta de temporada siempre bajo el rótulo «Collita pròpia Rosa» (Cosecha propia Rosa).
Se han despedido colgando un cartelito que pone:
«Nos jubilamos. Gracias por vuestra confianza».
Una manera insuperable de despedirse en tiempos como los actuales, de rescates bancarios y desconfianza exacerbada.