Aconsejo a todo visitante de Barcelona que coja el autobús 41. Principia en la burguesa plaza de Francesc Macià y lleva hasta el Fórum de las Cuturas, tras pasar por los aledaños del Mercat de Sant Antoni (barrio emergente), la Plaza de Cataluña, y bordear la Rambla de Poble Nou frente a la Mar Bella.
Es esta última zona de altos contrastes: lo popular y lo moderno, lo acendrado y lo turístico. Pero qué bello paraje el de la Rambla del Poble Nou. Hoy he estado de nuevo allí, frente al mítico Casino de la Alianza, donde en los años 70 se celebran conciertos contestarios contra el franquismo.
Hay una mezcolanza de locales, algunos de bella factura. Y luego el mar formidable, en esa ciudad que es Barcelona y que no paro de redescubrir.
Apúntense al 41. Nunca un boleto de autobús dio para tanto.