Me gusta esta expresión: «tensión competitiva». Es de lo que posiblemente adolece el FC Barcelona en sus primeros partidos. Gana en general pero se nota que le falta nervio.
A las personas a veces también nos pasa: nos falta ese punto de tensión que aporta agilidad y eficacia. En catalán existe al respecto una expresión muy vistosa: «treure’s la son de les orelles». Traducida, suena estrambótica: quitarse el sueño de las orejas. Algo así como «quitarse las musarañas», que se decía en mi época.