Excepcional restaurante: La Estrella, junto a la Estación de Francia, en Barcelona (Ocata, 6).
Prepare 45 euros para el condumio si el vino es discreto (lo fue el mío: un Moscat Sumarroca del Penedès, muy afrutado, para amenizar un excelente bacalao a la crema de espinacas).
Memorable la devoción con que el maître canta los platos del día.
Para paladares sensibles y bolsillos moderadamente desahogados o con ánimo de alta celebración puntual (yo me adscribo a este último grupo; no nos engañemos).